La Misión de Colombia

Breve historia

BREVE HISTORIA DE LA MISIÓN OBLATA DE COLOMBIA
VERSIÓN REVISADA – Septiembre de 2009: P. Jean Hérick Jasmin, OMI

LOS OBLATOS DE MARÍA INMACULADA: 15 AÑOS YA EN COLOMBIA
ENERO, 25, 1994 – ENERO 25, 2009

Con la iniciativa del Arzobispo de Cartagena, Carlos José Ruiseco Viera, los Misioneros Oblatos de María Inmaculada de la Provincia de Haití fundó la Misión de San Basilio en Colombia, con objetivo de servir a los Afrocaribeños de la zona. En aquel momento, el Padre Pierre-Antoine Paulo, OMI, (1989 – 1992), como Provincial de los oblatos en Haití y Presidente de la Conferencia Haitiana de Religiosos, participaba en un encuentro de la CLAR en Engativá (Bogotá-Colombia) durante el cual el Presidente de la CRC (Conferencia de los Religiosos de Colombia), emocionó a todos los miembros de la asamblea por la forma con que hablaba de la desconocida cultura afrocolombiana y de la marginación de los afrocolombianos. El nuncio apostólico Monseñor Paolo Romeu, quien llegó a Colombia desde Haití para también participar a esta reunión de la CLAR, y quien conocía ya los Oblatos de Haití, se puso a comentar el informe del Presidente de la CRC en lo relacionado a la realidad afrocolombiana con el Padre Pierre-Antoine Paulo. Llegaron a la conclusión de que sería bueno que los Oblatos de Haití abrieran una misión en Colombia donde haya comunidades afrocolombianas. Se intuyeron un buena inculturación por la proximidad racial.

El nuncio Romeu, puso al Padre Paulo, en contacto con el arzobispo de Cartagena de aquel tiempo, Monseñor Carlos José Ruiseco quién hizo la invitación a los Oblatos para visitar su diócesis. El Padre Paulo hizo dos visitas: una con el Padre François Thomas, sacerdote oblato haitiano, y otra con el Padre Robert Schwenker (de feliz memoria), sacerdote oblato norteamericano, misionero en Haití. Con éste ultimo, se acordó que la misión se debía fundar en el sector de Malagana – Palenque – Sincerín – San Cayetano, en vez de Calamar, la parroquia que el arzobispo ofrecía en principio. De hecho, los primeros misioneros llegaron en Enero de 1994.


Lanzamiento de la Misión y los primeros misioneros

La misión oblata de Colombia se lanzó oficialmente el 25 de enero de 1994 con una Misa solemne en la Parroquia San Marcos de Malagana presidida por Mons. Ruiseco. La nueva zona de misión comprende las Parroquias de San Marcos de Malagana y San Cayetano con las respectivas veredas: Palenque, Sincerín, Mandinga, El Vizo, La Playa, La Bonga. El Padre Pierre Antoine Paulo, nombrado entonces Superior de la nueva Misión oblata, empezó el trabajo pastoral con otros tres Oblatos: Los PP. Roberto Schwenker, OMI; Raymond Moncoeur, OMI, y el escolástico Dieusait Charles, OMI, quienes llegaron unos meses antes para preparar el terreno. Poco después, llegaron por un tiempo limitado en la Misión oblata de Colombia los PP. Eddy Desravines; Adrien Pierre; Cardoso de Sousa, y los escolásticos Wilmar Vergara y Erasmo de la Provincia de Brasil. De la Provincia de los USA, llegaron el P. Paul Hugues y el Hno Valmond Leclerc. En 1999, de la Provincia de Haití vinieron 4 seminaristas a Colombia para estudiar la teología en el Seminario San Carlos Borromeo de Cartagena: Frisner Anglade; Joseph Jean Louis; Carlos Lima y Thélemaque Florville. Al final de la experiencia, ellos regresaron en Haití.

En Julio del año 2000, los Oblatos de la Misión de Colombia, llegaron a Bogotá para empezar un apostolado vocacional con la esperanza de abrir una casa de formación. También en esta misma fecha, surgió la idea de una fundación para los niños en extrema pobreza (FAJEP), proyecto que dio su inicio en Muelle (Engativá) con los PP. Aníbal y Roberto, OMI, para después tomar su forma concreta en Ciudad Bolívar (Minuto de María, Bogotá). El año siguiente (2001) se estableció una casa Prenoviciado en Santa Elenita con 10 candidatos. En 2004, se sumaron otros miembros para reforzar el grupo ya existente: El Padre Jean Hérick Jasmin, OMI, recién ordenado en 2003, fue asignado a la Misión de Colombia, como acompañante espiritual del Prenoviciado de Bogotá, entre tanto hizo su postgrado en teología en la Universidad Javeriana. El P. Joseph Jean Louis, OMI, quien regresó a la misión después de un tiempo en Haití, estaba de Vicario en la parroquia de Malagana. El P. Ethener Chéry, OMI, después de una experiencia en Malagana, fue nombrado en Mahates como Vicario. Los seminaristas Haitianos Jon Víctor y Joseph Beauduis, fueron asignados en la Parroquia San Marcos de Malagana.

El Padre Pierre-Antoine Paulo, OMI, después de 7 años de servicio en la Misión de Colombia, fue felizmente nombrado Obispo auxiliar de la Diócesis de Port-de-Paix en Haití. El P. Roberto Schwenker, falleció en la Misión, el 17 de marzo de 2004, en Ciudad Bolívar, Bogotá. La causa de su muerte fue establecida por las autoridades de la zona de Ciudad Bolívar como un accidente de tránsito, pero para la gente le queda mucho por aclarar sobre la muerte misteriosa del Padre Roberto, tan querido por sus fieles. Los PP. Ethener, Cardozo, Moncoeur, Eddy, Adrien, regresaron a sus tierras natales después de unos años de servicios. El P. Raymond Moncoeur falleció en 2006 en Haití. El P. Pablo Hugues abandonó la Misión para una experiencia en China antes de regresar a su tierra natal. El hermano Valmond Leclerc,omi regresó a la Provincia de los EE.UU.


Estado actual de la Misión

Una mirada global sobre los 15 años de presencia apostólica de los Oblatos en Colombia (1994-2009), se nota que la pastoral vocacional vuelve a ser la segunda prioridad de la Misión de Colombia después de la predicación de las misiones en las veredas de la Costa Atlántica de Colombia y la parroquias diocesanas con que desarrollamos lazos de amistades tales como: Villavicencio, Meta, Engativá, Mochuelos, etc. Actualmente, además de los misioneros extranjeros, la Misión oblata de Colombia cuenta con 2 oblatos colombianos (los PP. José Narciso Jiménez Gaviria, y Hugo Alfredo Santana Delgado), 5 Prenovicios (Reineris, Marlon, Carlos, José Miguel, José David) 2 Novicios (Alejandro y John Jairo) y 2 escolásticos: Germán Rojas Mendoza, en teología en Bolivia y Darwin Edgardo Barraza, en su año de regencia en Haití (Coteaux). Un escolástico de la provincia de Brasil (Marcilio Da Costa) haciendo su regencia en Colombia. 2 escolásticos haitianos en Bolivia (Max Antoine y Leosthéne). En general, el personal por este año 2009 es de11 Oblatos (9 sacerdotes cuyos 6 son originarios de Haití, 1 norteamericano y 2 Colombianos); 4 escolásticos (2 de Colombia: Darwin y Germán y 2 de Haití: Max Antoine y Leosthéne). El P. Roger Hallée fue nombrado Superior desde más de 6 años.


El servicio pastoral y la presencia oblata en medio afrocolombiano

Para el servicio pastoral afrocolombiano, especialmente el servicio a los más necesitados, que es el objetivo primario de los Oblatos en Colombia, por el año 2009, la Misión cuenta con 6 comunidades Apostólicas en el país: 3 Parroquias (Pozón, Malagana, Mahates), que sucesivamente cuentan con el servicio de los PP. Hébert Morose (Párroco) y John Vítor (Vicario); Antoine St-Hilaire (Párroco), José Narciso Giménez (Vicario) y el escolástico brasileño, Marcilio da Costa (año de Regencia); y el P. Frisner Anglade. Una casa en Cartagena (el economato de la misión a Cabrero), asegurada por los PP. Joseph Jean Louis y Roger Hallée. Una residencia en Bogotá, el Prenoviciado en con el servicio del P. Jean Hérick Jasmin como Director y los PP. Hugo Delgado y Josnel Lubin como acompañantes espirituales, incluso la pastoral de los Mochuelos (Ciudad Bolívar).

A los inicios de la Misión oblata de Colombia en los años 1989 hasta 1994, los Oblatos deben afrontar con una tendencia a politizar la cultura y la identidad de los Afrocolombianos. Había movimientos en la Costa Pacifica, en el Valle del Cauca, en la Costa Atlántica y en otras partes. Los Oblatos juntos con los padres de la Consolata de Marialabaja, los Jesuitas de San Pedro Claver y los Carmelitas de Arjona, se sumamos a las directrices de la pastoral afroamericana del CELAM. Así, en aquellos momentos difíciles y críticos los Oblatos han contribuido a que las comunidades afrocolombianas pasan bien la encrucijada: en vez de caer en el enfrentamiento político afro, se dirigieron hacia la pastoral afro. La pastoral afrocolombiana no es excluyente, sino más bien incluyente. Abraca todas las culturas y todas las etnias, pues Colombia es un país es pluricultural y pluriétnico.


La pastoral vocacional

Desde el inicio de la Congregación, la formación ha sido una prioridad para el fundador quien necesitaba muchos brazos para la evangelización de los pobres en todos los lugares donde no había todavía la presencia de la Iglesia. Con el tiempo y gracias las estructuras de la Congregación oblata, la formación ha llegado a ser, una sucesión de etapas claramente definidas, denominadas generalmente Prenoviciado, noviciado y Post-Noviciado, etc. Cada una de estas etapas tiene sus fines y objetivos, y juntas constituyen un proceso que «tiende al crecimiento integral de la persona. Los Misioneros Oblatos de la Misión, desde el principio, quisieron que el carisma del fundador se radique en suelo colombiano y que de allí brotaran tallos nativos a fin de que maduraran y asumieran un día el relevo. Para ello, se invirtió en la pastoral vocacional y se sigue haciéndolo. En primer lugar, la casa del Prenoviciado fue establecida en Malagana con muchachos de Bucaramanga, Medellín y El Carmen de Bolívar. Fueron muchos a visitar la comunidad oblata del Prenoviciado que se quedo abierta a todos sin indiferencia, desde la Costa Atlántica hasta Cundinamarca y Antioquia. De todos aquellos se quedaron hoy el P. José Narciso y el escolástico Darwin Barraza. En segundo lugar, la casa del Prenoviciado se traslada en Bogotá en 2001, abierta no sólo a los jóvenes de la Costa atlántica de Colombia, sino también a los bogotanos y jóvenes de todos los confines del país.

El Prenoviciado oblato de Bogotá

El Prenoviciado oblato de Bogotá en su búsqueda de ser cimiento sólido de una buena presencia profética en esta zona y colaborando con las parroquias vecinas (San Juan Crisóstomo; Santa Juana, Pontevedra, etc.). Desde entonces, en el Prenoviciado Oblato “Nuestra Señora del Carmen” de Bogotá, nuestra gran expectativa es: permitir a los jóvenes vivir su fe en Jesucristo y descubrir sus implicaciones concretas con miras a una orientación definitiva de su vida. En muchos casos, prosiguen estudios en la CER (Centro de Estudios Religiosos) de Bogotá, en filosofía en la UNIMINUTO De DIOS, y clase de espiritualidad oblata, de idiomas en la casa. El estilo de formación humana, una buena formación cristiana y una buena formación ético pastoral, para la vida religioso – sacerdotal de los futuros oblatos, está dispuesto a aprender y a modificar sus estructuras físicas para responder a las nuevas exigencias de hoy (Cf. CC. 47).

En el marco de la Misión oblata de Colombia, bajo el impulso de la Provincia oblata de Haití, los Oblatos llegaron a Bogotá en Julio del año 2000 para empezar un apostolado vocacional. Se explore las zonas de Muelle, Viña del mar y Alameda, algunos barrios de la parroquia de santa Juana de Lestonac, cuyo Párroco era el Padre Carlos. El año siguiente, 2001, se estableció una casa de Prenoviciado en el barrio Santa Helenita con 10 jóvenes. Así inició nuestra casa de formación “El Prenoviciado de Bogotá”. En enero del año 2004, con la visita del Provincial Mauricio Gauthier, OMI y los desempeños considerables del P. Roger Hallée, superior, del Hermano Valmond, ecónomo, y con la ayuda de muchos miembros de la Misión, se trasladó el Prenoviciado de Santa Elenita a la calle 118 del Barrio Niza Antigua, un casa de más de 40 años de construcción, pero muy grande y que responde más a las necesidades de ahora. Ya hace 5 años cuando empezamos la vida de los Prenovicios con el acompañamiento de los formadores, está marcado por la pobreza evangélica y de mutua responsabilidad por el bien material de la casa.

Para hacer seguimiento al proceso humano de los jóvenes, se les favorece la participación en algunos talleres sobre la formación humana, la sexualidad y la moral, además de las visitas en el marco de las clases de conciencia social. Todo eso se inspira del artículo 54 de nuestras Constituciones y reglas que nos invita tomar medidas adecuadas para la “preparación adecuada” de los Prenovicios. Nuestros objetivos fundantes en cuanto al plan formativo del Prenoviciado de Bogotá, son inspirados de los objetivos de la Provincia-madre resumidos en: 1. El bienestar de los hermanos oblatos para el progreso de la provincia; 2. Unidad de la provincia; 3. Espíritu de fraternidad para reducir las diferencias (congresos y reencuentros, retiros espirituales); 4. Orden y disciplina (pedir permiso, dar cuenta y hacer sus cuentas); 5. Fidelidad al servicio de la Iglesia y la Congregación oblata. Dedicación pastoral y ser solidarios de la Misión Nacional; 6. Formación continúa a nivel de la espiritualidad oblata como fuente dinámica; 7. Solicitar la ayuda de los recursos humanos de la Congregación y provincias vecinas; 8. Desarrollar la sensibilidad para las misiones, solidaridad y comunicación; 9. Dar testimonio de nuestro carisma al hacer conocer más a nuestro fundador (Fuente: Acta de consejeros Provinciales de Haití, #22 del 17 de junio 2008).Como realización concreta que integran todo lo anterior, durante todo el año 2008-2009, hemos logrado mantener la difusión del Boletín institucional del Prenoviciado cada dos meses y hemos salido con 9 números muy lindos y profundos en cuanto a la calidad de las reflexiones y compartir que se han hecho.


¡Gaudeamus! para la Misión de Colombia

- Una Misión joven con un personal joven (algunos todavía no tienen 40 años)
- Una Misión con un gran número de vocaciones que vienen de todos lados.
- Una Misión con el rostro de la internacionalidad.
- Una Misión con una triple relación: Brasil – Paraguay – BolPerCo.
- Una Misión con vecinos oblatos agradables y dispuestos a ayudar.


Desafíos para el futuro de la Misión oblata de Colombia

- Aprovechar de los números de vocaciones que tocan a nuestras puertas.
- Solidificar la pastoral vocacional y su seguimiento.
- Estrechar más lazos y trabajos con los Obispos de otras Diócesis de Colombia.
- Reforzar las estructuras existentes (parroquias y casas).
- Crear otras obras y lo posibles aceptar otras parroquias.
- Renovar la estructura de la administración de la misión para que sea más participativa y ampliada.
- Trabajar para ampliar los esfuerzos hacia el autofinanciamiento y la extensión del carisma oblato (Club seminario – Asociados oblatos).


P. Jean Hérick Jasmin, OMI
Director del Prenoviciado de Bogotá.